El poeta inglés Alexander Pope escribió en el siglo XVIII ‘la novena bienaventuranza’, jugando con la referencia bíblica de las ocho bienaventuranzas de Jesús. La novena de Alexander Pope dice así: “Bienaventurado el que nada espera, porque nunca será defraudado”. A pesar de la arrogancia literaria del famoso poeta, su adición tiene valor en el ámbito terrenal.