Reflexionando sobre el político y la política, lo primero que se me plantea es por qué la mala fama de este oficio. La política, como la prostitución, existe desde siempre. Parecen ser oficios necesarios para el funcionamiento de la vida social, aunque no tengan buena fama.
A las prostitutas, en la antigua Grecia, parece que las llamaban “las esposas de la ciudad”. El político y el gobernante también se ocupaban de la ciudad, a su manera.