Mucho ruido y pocas nueces

España no estará representada por su ministra en la cumbre de Ramstein , posiblemente el momento decisivo en el apoyo aliado a Ucrania. El envío de tanques europeos permitiría a Kiev responder con más eficacia a la agresión rusa, frenar sus recientes avances y revertir la invasión. La industria de defensa ucraniana ha sido severamente dañada por la lluvia de misiles recibida. Alemania debate traspasar una línea roja y prestar sus Leopard 2 en un consorcio europeo. Estados Unidos ha aprobado un nuevo paquete de ayuda, antes de que la Cámara de Representantes se incline por el repliegue. Desde nuestro ingreso en las Comunidades Europeas, España siempre ha tratado de formar parte de los grupos de vanguardia en la integración, desde la pertenencia al euro a los asuntos de justicia e interior. Pero ante el conflicto en Ucrania, el Gobierno de Pedro Sánchez ni siquiera ha situado a España entre los quince primeros del ‘ranking’ europeo de ayuda militar al país agredido. Es cierto que el notable aumento del gasto en defensa conseguido todavía no se ha materializado en más y mejores capacidades. Pero desde un punto de vista político, es un error dar un paso atrás y dejar que sean otros estados miembros quienes definan la estrategia de la Unión Europea en este nuevo capítulo existencial de la integración, la defensa. En la cumbre hispano-francesa celebrada en Barcelona los escasos resultados han sido revestidos de proclamas europeístas. Se trata de un europeísmo de salón, incluso con un punto castizo, como demuestra la lista de reuniones informales y festejos sin fin de la presidencia española del Consejo durante el segundo semestre de 2023. Las cancillerías extranjeras ya han tomado nota de que el mismo Gobierno que buscó protagonismo internacional en la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid no quiere ir mucho más allá de las celebraciones y los gestos, una desidia criticable. El verdadero compromiso con los valores de la Unión no consiste en posar en muchas fotos. Se demuestra en la puesta en marcha de una verdadera política europea de defensa que respalde a Ucrania.

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Author: Pablo Perez