La hoja de ruta ya está trazada para atraer inversión y mejorar la competitividad, realizando acciones de mediano y largo plazo en grandes ejes: infraestructura, certeza jurídica, desarrollo de capital humano y turismo.
Peter Drucker, gran filósofo de la administración del siglo XX, dijo una frase destacada: “La mejor manera de predecir el futuro es creándolo”.
Guatemala ha demostrado ser un país resiliente y ha tenido importantes avances en aspectos clave para la industrialización y la atracción de inversión. A pesar de enfrentar las secuelas de una pandemia, tuvo un crecimiento histórico del 8% en el 2021 y de 4% en el 2022.
Actualmente, nuestro país posee una de las economías más grandes de Centroamérica en términos de Producto Interno Bruto (PIB) y está cada vez más abierta al mundo. También, tenemos una ubicación geográfica privilegiada, estando al lado del mercado más grande del mundo. Contamos con un bono demográfico importante, con un enorme potencial para el desarrollo de nuestro talento humano.
En este 2023, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Guatemala (BANGUAT), pronostican que Guatemala tendrá un crecimiento del 3.5%. El FMI prevé que las principales economías del mundo cierren el año con las siguientes tasas de crecimiento del PIB: Alemania con -0.3%, Estados Unidos con 1.0%, China con 4.4%, Brasil con 1.0%, Reino Unido con 0.3%, México con 1.2% e India con 6.1%. Esto evidencia que, en comparación con otros países de la región y el mundo, la economía guatemalteca tendrá un mejor desempeño.
Por supuesto, el crecimiento que se ha logrado en los últimos años no es cuestión del azar. Se debe a que, como guatemaltecos, hemos dado los pasos correctos para crear el futuro que queremos. Un ejemplo de ello es el gran plan país “Guatemala No Se Detiene”, a través del cual se ha logrado una coordinación interinstitucional extraordinaria y se empiezan a ver resultados alentadores.
La hoja de ruta ya está trazada para atraer inversión y mejorar la competitividad, realizando acciones de mediano y largo plazo en grandes ejes: infraestructura, certeza jurídica, desarrollo de capital humano y turismo. Sin duda, para ser más competitivos necesitamos más inversión en carreteras, puertos, aeropuertos y, con ello, mejorar nuestros flujos logísticos y así potencializar nuestra posición geoestratégica. También necesitamos desarrollar nuestro talento humano, de manera que las nuevas inversiones encuentren en el país al personal con las competencias requeridas para las nuevas plazas. En cuanto al turismo, Guatemala tiene un potencial impresionante y podemos ser el destino turístico de la región por excelencia. Todo esto no es posible sin certeza jurídica, pilar fundamental para la atracción de inversión y el fomento de las reinversiones.
De acuerdo al Ministerio de Economía (MINECO), la meta de Inversión Extranjera Directa (IED) para este año es de US $1,700 millones. Si seguimos avanzando en el plan y le damos continuidad a “Guatemala No Se Detiene”, lograremos el futuro próspero que todos los guatemaltecos buscamos. La fórmula es sencilla: más inversion, equivale a más empresas, que generan más empleos.
Desde Cámara de Industria de Guatemala (CIG), estamos seguros que nuestro país debe seguir promoviendo iniciativas que impulsen la inversión y el empleo, y apostándole a la industrialización. Este 2023, un año electoral, es clave para nuestro futuro. Invitamos a todos los candidatos que forman parte de esta contienda a que adopten este plan de país. Guatemala es hoy un faro de luz en Latinoamérica, tenemos una ventana de oportunidad en los próximos años para realmente transformar nuestra nación.
Trabajemos juntos, dándole seguimiento a esta hoja de ruta de largo plazo y, sin duda, las perspectivas económicas para la próxima década serán positivas para nuestra querida Guatemala.
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