El Donbass sigue siendo el escenario principal. Su epicentro se localiza en la zona de Bajmut-Soledar. Bajmut es el objetivo operacional ruso inmediato que, de ser alcanzado, abriría el acceso de las tropas rusas a la zona Sloviansk-Kramatorsk-Kostiantynivka-Bajmut, clave para el control del Donbass . Ante la fuerte resistencia en Bajmut , las tropas rusas intentan envolverla por el norte atacando las posiciones ucranianas en Soledar (10 kilómetros al norte de Bajmut). Allí se estarían produciendo fuertes combates, incluso en los túneles de sus minas subterráneas de sal. La potencial caída de Soledar no solo facilitaría la de Bajmut, sino que también implicaría el dominio sobre las vías de comunicación ucranianas (y, consecuentemente, el flujo logístico) que confluyen en Bajmut, especialmente por la carretera M03. La menor actividad bélica en el resto del teatro se está aprovechando, por ambas partes, para la reorganización, acumulación y preparación con vistas a la campaña de 2023. Sobre las actividades rusas hay pocas noticias , más allá del reclutamiento de efectivos y la creciente posibilidad de mayor implicación bielorrusa. Hay que suponer que sus industrias de guerra estén produciendo a tope, a la vez que incrementándose los apoyos que recibe, particularmente de Irán y Corea del Norte. Respecto de Ucrania, EE.UU., en el marco de los 45.000 millones (siempre en dólares) para Ucrania incluidos en el presupuesto norteamericano de 2023, está preparando un paquete de 3.075 millones . La estrella es un batallón de vehículos de combate blindados Bradley (lo que significa escalar). También incorpora municiones variadas (cartuchería, contracarro, minas terrestres, misiles, obuses, morteros, y cohetes Zuni aire-tierra, entre otros). Mirando a la posguerra (?), se incluyen 225 millones para formación y perfeccionamiento de tropas ucranianas fuera de EE.UU. Y, asimismo, se distribuye una ‘lluvia’ de 382 millones en armamentos , para compensar a algunos aliados de la OTAN por sus donaciones a Ucrania. De esta forma, tales países se desembarazan de viejo armamento soviético y lo reemplazan por otro norteamericano más moderno. Parece ser que Francia y el Reino Unido, entre otros países, pretenden seguir la senda norteamericana de enviar medios acorazados para la infantería ucraniana. Si ese fuera el caso, la complicación logística para Ucrania sería alucinante. SOBRE EL AUTOR PEDRO PITARCH El autor es teniente general retirado del Ejército de Tierra. Fue jefe del Eurocuerpo y de la Fuerza Terrestre y director general de Política de Defensa en el Gobierno de Zapatero. Ocupó la jefatura de la División de Estrategia y Cooperación Militar del Estado Mayor de la Defensa, así como de la División de Logística del Mando Supremo de la OTAN.