El pasado día 30 de diciembre, los venezolanos quedamos, no sorprendidos, eso jamás ocurre en Venezuela, de la realización de una sesión de lo que se llamaba la Asamblea Nacional legítima, donde se decidía la supresión del Estatuto que rige la Transición a la Democracia para Restablecer la Vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. “Este instrumento pretende organizar y relegitimar los poderes públicos para regresar a la efectividad plena de la Constitución, lo cual solo será posible si cesa la usurpación del Poder Ejecutivo por parte de Nicolás Maduro quien, conforme al propio Estatuto y los acuerdos parlamentarios de noviembre y mayo de 2018, ejerce la Presidencia de la República desde el 10 de enero de 2019, sin haberse sometido a un proceso electoral legítimo”. Esto nos decía el profesor Juan Manuel Rafalli el 13 de febrero del 2019.