La primera mujer indígena en ocupar un ministerio en la historia de Brasil, la activista Sonia Guajajar a , 48 años, nació en la tierra indígena de Araribóia, en el estado de Maranhão, en el norte del país, y es parte del pueblo Tentehar, más conocido como Guajajara. Es también una de las personalidades indígenas más importantes dentro y fuera de su tierra por su lucha a favor de los derechos de los pueblos originarios de la Amazonia . Como un símbolo de la importancia que Sonia Guajajara tendrá en su gabinete, Lula da Silva rompió el protocolo el domingo al escogerla como la primera ministra en jurar su cargo, en lugar del jefe de la Casa Civil, Rui Pimenta. El nuevo presidente cumplió así una de sus principales promesas de campaña, crear un Ministerio de los Pueblos Indígenas, para marcar una diferencia con Bolsonaro, acusado de haberlos abandonado. «Me siento muy honrada y feliz con el nombramiento», escribió Guajara en su cuenta Twitter. «Más que un logro personal, se trata de un logro colectivo de los pueblos indígenas, un momento histórico de principio de reparación en Brasil», celebró. Hija de padres analfabetos, ya era considerada una líder con proyección en organismos como la ONU Hija de padres analfabetos, Sonia dejó la casa de sus padres a los 10 años para estudiar, primero en Imperatriz, en su estado natal, cambiando trabajo por un techo. A los 15, consiguió una beca con apoyo del Gobierno y se mudó a la distante Minas Gerais, contra la voluntad de sus padres, para terminar la secundaria. De vuelta a Maranhão se graduó en Lingüística y en Enfermería y más tarde hizo una maestría en Educación Especial. Militante del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), que forma parte de la alianza del tercer Gobierno de Lula da Silva, Sonia Guajajara tiene una importante carrera política. En la elección de 2018 fue la primera indígena de su país a ser candidata a vicepresidenta y en las de octubre de 2022 fue elegida diputada federal por Sao Paulo con más de 150.000 votos. Noticia Relacionada estandar No Lula da Silva, dos décadas entre su primera presidencia, la caída a los infiernos y el regreso al poder Verónica Goyzueta Lula da Silva asumió ayer la presidencia de Brasil por tercera vez en su vida, y tras pasar 580 días en prisión Pero antes, Sonia ya era una lider de referencia. Coordinó la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), una entidad creada en 2005, que reúne diferentes regiones y organizaciones indígenas y se moviliza para presentar sus reivindicaciones al estado brasileño y denunciar las amenazas y agresiones contra sus derechos. Dentro de la APIB, Guajajara encabezó movimientos para enfrentar las acciones de Bolsonaro contra los pueblos indígenas. A lo largo de los últimos cuatro años, tierras indígenas antes protegidas fueron invadidas por la minería y la ganadería ilegal . Dos semanas antes del final de su mandato, Bolsonaro autorizó la tala de árboles en tierras indígenas. En medio a esos retrocesos, Sonia ganó proyección internacional en organismos internacionales, como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y fue elegida el año pasado como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista ‘Time’. Es también parte del Consejo de la Iniciativa Interreligiosa por los Bosques Tropicales de Brasil, una iniciativa de las Naciones Unidas. En noviembre, Guajajara fue una de las personalidades más importantes de las delegaciones brasileñas que participaron en la COP-27 (Conferencia de la ONU sobre el Clima), en Egipto.