Tercer año de gobierno

El pasado sábado, 14 de enero, el gobernante Alejandro Giammattei presentó el informe correspondiente al tercer año de gobierno (2022), desde el Palacio Nacional, en presencia de ministros, magistrados, diputados, funcionarios y diplomáticos. Fue notoria la ausencia del vicepresidente Guillermo Castillo.

En el informe presidencial, Gimmattei afirmó: “Hemos avanzado mucho, hemos logrado mucho”. Entre sus avances y logros, Giammattei destacó el aumento de la recaudación tributaria, que, según expertos, fue apuntalada por la inflación que se acercó al 10 por ciento (la tasa mayor desde 1991), la vacunación en contra de la pandemia Covid-19, la entrega de bolsas escolares de alimentos, las raciones servidas en comedores solidarios, el aumento de las exportaciones y remesas familiares, las aportaciones al programa del adulto mayor, la reducción de homicidios, la lucha contra la corrupción, la entrega de pasaportes, la rehabilitación de carreteras, la incautación de drogas, la desarticulación de estructuras criminales y la emisión de leyes de interés social.

 Cabe traer a colación que el presidente Giammattei, en su informe del primer año de gestión gubernativa (14 de enero de 2021), prometió: “Vamos a arrancar la construcción del puente de Belice II. Iniciaremos la construcción el anillo vial C-50, que circunvalará el área metropolitana y conectará las carreteras del Pacífico y del Atlántico sin pasar por la ciudad de Guatemala en esta primera fase. Ejecutaremos las ampliaciones a carreteras CA-9 Norte y Sur, el paso a desnivel en San Lucas Sacatepéquez. Finalizaremos la Franja Transversal del Norte, que por tantos años estuvo olvidada, entre otros importantes proyectos. Ampliaremos el muelle principal del Puerto Santo Tomás de Castilla en Puerto Barrios para contar con un puerto más competitivo. Vamos a rehabilitar el Aeropuerto de Carga en Puerto San José, Escuintla. Con todo esto, vamos a mejorar la competitividad del comercio exterior de Guatemala”, a lo cual no hizo alusión en el segundo y tercer informes de gobierno.

 También hizo caso omiso de sus promesas de suprimir las 37 mil plazas en el sector público que no fueron detectadas en el Censo Nacional del Recurso Humano, de emitir una nueva Ley del Servicio Civil y de dar a conocer la evaluación objetiva e imparcial de los ministros, viceministros, secretarios y subsecretarios. Otro tema importantísimo que nuevamente omitió el mandatario es la reconstrucción en las zonas que fueron devastadas en 2020 por los huracanes ETA y IOTA, y que ha redundado en una masiva migración de gente desesperada hacia el Norte.

 En fin, se inició el cuarto año del régimen de Giammattei, con una bajísima aceptación ciudadana, en el que podrían anunciarse nuevas incorporaciones de guatemaltecos en las Listas Engel y Magnitsky y la solicitud de extradición de personas vinculadas al crimen organizado por parte del gobierno estadounidense, así como en el que se llevará a cabo el proceso electoral 2023, que se vislumbra matizado por la violencia y la desconfianza. Eso sí, el régimen contará con otro techo de gasto público altísimo (Q115 millardos), que esta vez se canalizará a apuntalar al oficialismo y sus aliados, aumentar la remuneración de la alta burocracia, ministros, magistrados, diputados y funcionarios consentidos, financiar las obras de infraestructura física, sin supervisión, a apuntalar los programas clientelares (bajo el espejismo de programas sociales), así como a sufragar los requerimientos del Listado Geográfico de Obras, liderado por los diputados distritales, con fines electoreros.







Editorial central

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Author: Maria Suarez