Trascender a la Unión, por Rafael Veloz García @Rafaelvelozg

Sobre la cualidad del hombre de ser bueno o malo es mucho lo que se ha escrito. Fue el filosofo Jean-Jacques Rousseau uno de los primeros en plantear con claridad un punto de vista sobre la relación del individuo con la sociedad, cuando expuso su celebre frase de que “el hombre nace bueno pero la sociedad lo corrompe”. Ese concepto ha sido rebatido por ideas de muchos librepensadores, pero aún así ha sido la única que ha pasado a la historia con acentuada resonancia. Rousseau es el autor de El Contrato Social, que aunque no compartamos algunos de sus enunciados, por haber sido elaborados hace más de dos siglos, en épocas de realidades diferentes a las actuales, vale la pena tener presente en la coyuntura política en que nos encontramos, porque en ese ensayo, que a juicio de muchos historiadores tuvo una marcada influencia en los inicios de la Revolución Francesa, Rousseau sacó a la luz el término de Voluntad General, que vino a nutrir la democracia, porque su esencia está dada en las decisiones que se adopten, las cuales deben estar orientadas y protegidas por el bien común de los ciudadanos. El Contrato Social es una obra de conceptos políticos que se soporta sobre la libertad e igualdad de las personas, quienes deben unirse en torno o al Estado y desenvolverse a través de un acuerdo, para que se respeten las reglas morales del orden social y de la política. En otras palabras, habla en buena medida de derechos y deberes de los ciudadanos, tal como lo establece la constitución venezolana.

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Author: Pablo Perez