Casi sobre la hora marcada y a la carrera maleta en mano, Capa y Danese son jaleados y saludados con bromas por el resto de jugadores. «Vamos, el helicóptero no espera», se escucha entre risas, aunque no hay rastro de hélices ni rotores porque el lugar de reunión de la AD Ceuta FC es el muelle del puerto, habitual punto de encuentro de sus expedicionarios en los viajes a la península. Desplazamientos interminables cuando toca visitar el norte de España que se parecen poco al realizado por el Barcelona al Alfonso Murube para disputar la Copa y del que tanto se habló en la previa. Habituado a moverse en el anonimato durante toda la temporada, sin focos ni ruido mediático, el equipo caballa es acompañado por ABC en su primer traslado después de esa eliminatoria, un l argo trayecto en ferry, autocar y avión con destino a Ferrol . Pese a la panzada de kilómetros, no falta el humor desde la salida. «Ya solo nos falta coger unos patinetes y los helicópteros de Xavi». Tres días fuera de casa entre la ida y la vuelta. La primera salida tras la Copa obligaba al Ceuta a desplazarse literalmente el pasado fin de semana a la otra punta de España, 1.150 kilómetros hasta Galicia para jugar su duelo de liga de Primera Federación en Ferrol . Idéntica distancia a la que consumió el Barcelona para llegar a la Ciudad Autónoma, aunque el conjunto entrenado por José Juan Romero, muy a pesar suyo, acabara goleando al de Xavi en cuanto a horas de viaje en la mochila. «Me hace mucha gracia ver cómo nuestros rivales, no solo el Barcelona, hablan de viajes a Ceuta poco menos que infernales cuando nosotros los hacemos cada 15 días con total normalidad. Que se quejara el Barcelona porque tenía que venir a Ceuta cuando en tres horas hicieron su viaje resulta, cuanto menos, gracioso», asegura Romero en el ferry con Algeciras ya en el horizonte. Lo que para los azulgranas resultó un trayecto cómodo de apenas tres horas entre el avión a Málaga y el posterior traslado en helicópteros a través del estrecho, en el caso del club ceutí llegar hasta el municipio coruñés supone consumir medio día en puertas de embarque y carreteras. «Podemos decir que el Barça lo hizo cortito y al pie, nosotros somos más de ronditos». Quien utiliza el símil futbolístico desembarcando en Algeciras es Javier Moreno , abogado leonés que lleva el día a día del club y el encargado de que todo esté perfectamente organizado en los desplazamientos. Noticias Relacionadas estandar No Fútbol Un exconcursante de Gran Hermano y una vuelta a casa: los secretos del modesto Ceuta, el equipo revelación de la Copa Jorge Abizanda estandar No Fútbol Una entrada de ida y vuelta 20 años después: el precioso gesto del presidente del Ceuta y ex Gran Hermano Jorge Abizanda No solo cansancio e incomodidades. Los viajes suponen un mordisco para las arcas de la entidad. «Solo en los del primer equipo, el club se gastará esta temporada aproximadamente 150.000 euros. Este viaje a Ferrol, por ejemplo, supone unos 12.000 euros, cantidad similar a la que pagamos cuando fuimos a León. Este año tenemos otros tres desplazamientos a Galicia, por lo que los costes son más o menos similares», detalla Moreno, que ve el vaso medio lleno y aprovecha para hacer patria. «Es duro, sí, pero es un orgullo enorme llevar la bandera de Ceuta por toda España, es una magnífica oportunidad para dar a conocer nuestra preciosa ciudad donde nos toque jugar». Alberto Reina, Rodri Ríos, Jesús Romero, Javier MOreno, José Luis Pérez y David Alfonso, en la cubierta del ferry ABC «Tenemos la suerte de que ya no nos mareamos en el ferry, como le pasó a Xavi cuando vino a Ceuta como jugador», afirma entre risas Mohamed, el encargado del material , al referirse al famoso viaje azulgana en helicóptero. Una alternativa inviable para una entidad que esta temporada maneja un presupuesto de 2,3 millones de euros para el equipo en Primera Federación, el filial en Tercera división y el resto de la estructura de club. Los rodeos para asegurar los enlaces son un plato cotidiano en este club. En el caso del encuentro del sábado en Ferrol, la hoja de ruta , que comenzaba el viernes, marcaba una hora de ferry hasta Algeciras, otras casi tres en autobús hasta el aeropuerto de Málaga y noventa minutos de vuelo hasta Santiago de Compostela. Una jornada maratoniana a la que, como postre, tocaba añadir una horita más por carretera hasta el hotel de concentración en tierras ferrolanas. «En los desplazamientos en los que cogemos avión, lo hacemos desde Sevilla, Jerez o Málaga porque, al no haber aeropuerto en Ceuta, aquí hacen bonificación del 75%, como ocurre en Canarias», explica Moreno tomando un café en la Venta La Butibamba (Mijas), el lugar elegido para merendar antes de volar. Pese al kilometraje, los futbolistas del Ceuta se muestran en esta ocasión incluso contentos porque, durante la temporada, hay viajes que suponen menos horas, aunque son más monótonos y cansinos. En el partido ante Unionistas en Salamanca, el peregrinaje fue de ocho horas en autobús desde Algeciras. ¿Puede un futbolista llegar a plantearse fichar por el Ceuta para evitar viajes tan largos? «No creo que sea un inconveniente real, son dos desplazamientos al mes, y no siempre tan lejanos como a Ferrol. En una ciudad grande con aeropuerto tendríamos más facilidades, pero hay que sacar lo positivo y es que a diario tenemos todo a mano: desplazamientos de cinco minutos para ir a entrenar y cuando jugamos en casa», detalla el guardameta Tomás Mejías, canterano del Real Madrid y uno de los últimos refuerzos de la plantilla, minutos antes de aterrizar en Galicia. Una parada en el viaje de Algeciras a Málaga, para volar hacia Santiago ABC Una respuesta que matiza su compañero Rodri Ríos, otro de los nuevos fichajes, mientras el equipo cena en el aeropuerto de Santiago antes de volver a subirse en un autobús con destino a Ferrol. «Los desplazamientos son un hándicap, y más aún si tienes familia con niños pequeños porque es mucho tiempo fuera de casa, pero para mi no es una razón como para echar atrás la opción de firmar por un equipo». Tras llegar al hotel en la madrugada del sábado después de casi 12 horas de viajes, llega el esperado momento de caer en la cama para descansar y coger fuerzas antes del duelo en el Municipal A Malata , fijado para las siete de la tarde. Aunque en el partido no llega la victoria, el punto sumado es el mejor incentivo para afrontar con ánimo el viaje de vuelta, que se inicia a las nueve de la mañana. El segundo café del día tras abandonar el hotel se saborea en el aeropuerto de Santiago leyendo las crónicas del partido del día anterior. Vuelo de la expedición del Ceuta Málaga a Santiago de Compostela a ABC «Sinceramente, estos viajes tan largos no tienen nada bueno, la realidad es la que es. Y más en el caso del Ceuta, donde tener que viajar en barco condiciona las salidas y entradas, lo que hace todo más dificultoso. Una parte buena es que en los desplazamientos se hace grupo, pero el rendimiento físico de los jugadores se dificulta. Pero cuidado, en un pequeño porcentaje, que tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras», matiza el entrenador Romero desembarcando ya en el aeropuerto de Sevilla. Partido jugado el sábado en A Malata entre Ferrol y Ceuta ABC Con caras de cansancio, pero con la satisfacción de regresar con un punto que invita a soñar con la permanencia en Primera Federación por la que lucha el Ceuta, la expedición caballa apura las últimas etapas de su maratoniano desplazamiento. Comida en un local de carretera entre Sevilla y Algeciras, donde les espera otra vez el ferry. «Nos conocemos los rincones del barco tanto como los de nuestra casa», bromea Moreno. Un viaje que finaliza a las 20.30 horas del domingo, dos días y medio después de partir de la Ciudad Autónoma. Es la realidad silenciosa de la AD Ceuta FC a lo largo de toda la temporada, un equipo inagotable que juega por tierra, mar y aire. Un conjunto que no necesita helicópteros.