Un niño de 7 años ha muerto esta semana en los alrededores de la reserva india de Fort Hall, en Idaho (Estados Unidos), tras ser atacado por una jauría de cuatro perros. Los canes, dos rotweiller y otros dos mestizos, pertenecían a unos vecinos que han sido identificados pero que no estaban en su casa en el momento del ataque. La madre del pequeño Kellan Islas se encuentra hospitalizada en la UCI con heridas graves después de que ser también atacada por los perros al lanzarse sobre su hijo para tratar de salvarlo. Según han detallado las autoridades, la mujer y el pequeño permanecían dentro de su coche cuando el niño salió y no regresó , lo que sorprendió a su progenitora, que minutos después salió a buscarlo. Fue entonces cuando encontró al niño atacado por los cuatro animales y corrió hacia ellos para tratar de parar el ataque. Se desconocen más detalles de lo sucedido, más allá de que los servicios de emergencia acudieron al lugar alertados por la tribu india cercana. Los dueños de los perros, investigados Los perros fueron sacrificados y sus dueños han sido citados ante el juez por 15 violaciones distintas, entre ellas la de vacunación antirrábica y de licencia de los animales. Los familiares del niño y su madre han abierto un crowdfunding para costear los gastos del funeral del pequeño y las facturas médicas de la madre, seriamente herida.