Era la madrugada del 23 de enero cuando la balsa, con 28 personas a bordo, zozobró en la costa norte de la provincia de Matanzas, Cuba. Al menos cinco balseros murieron y otros 12 permanecen aún desaparecidos. La tragedia, que vuelve a enlutar a las familias de esta Isla, ocurrió apenas dos semanas después de que se iniciara un nuevo programa migratorio concebido por Estados Unidos para frenar la avalancha de cubanos que ha estado llegando a su frontera sur.