Cuando este sábado finalizó el tercer día de pruebas en Bahréin, el último antes del inicio del Mundial el fin de semana que viene, los boxes de Aston Martin mostraban una amplia sonrisa. «Espectacular» fue la palabra que utilizó Pedro de la Rosa , hombre de confianza de la escudería británica, para definir la simulación de carrera y el ejercicio en tandas largas de Fernando Alonso . El español, noveno mejor tiempo de la jornada, se mostró firme y voraz a la hora de llevar al límite a su AMR23 . De hecho, llegó a meterle un segundo por vuelta a los Ferrari cuando coincidieron en pista. Aunque ante todo, precaución. «Estamos muy contentos por la baja degradación del coche, pero en una carrera puede pasar cualquier cosa. Una tormenta de arena lo cambia todo», recalcó De la Rosa, consciente de que en la pretemporada se palpan sensaciones, no hechos. Pero las de Alonso, a día de hoy, son muy positivas. El otro español de la parrilla, Carlos Sainz , fue de más a menos. Lecrerc y él, aunque sumaron el cuarto y el quinto mejor tiempo respectivamente, fueron bajando pistones con el paso de las vueltas, aún acechados por los fantasmas de la temporada anterior, donde en plena carrera con Red Bull para hacerse con el título, los italianos se deshicieron y dieron vía libre para Max Verstappen para sumar su segundo Mundial consecutivo. El gran duelo de la jornada lo protagonizaron el compañero del campeón, Checo Pérez , y el siete veces campeón Lewis Hamilton . El británico tuvo arreones de auténtico orgullo y llegó a coquetear con el mejor tiempo de la jornada, aunque finalmente fue el Red Bull del mexicano el que se llevó el primer puesto. Valteri Bottas , con Alfa Romeo, completó el podio de mejores marcas. Acaba la pretemporada, comienza la batalla por el Mundial.