La razón de estas letras es para confesarle por escrito que como latinoamericano me luce muy gacho eso de que Ud. le esté colgando medallas en el pecho a ese teto de Díaz Canel, que como buen vaquetón castrista, quiere seguir viviendo a costa de los demás. A ese vato, que se la da de muy chingaquedito, en vez de guindarle preseas, estoy seguro de que Pancho Villa más bien lo hubiera mandado a la fregada por tanto daño causado a los miles de escuincles cubanos, a los que han dejado sin sus viejos, después de mandarlos a ver a la calaca. O sea, después de fusilarlos en el paredón.