La excarcelación y exilio de 222 secuestrados y la inmediata e infame condena a 26 años de prisión al obispo Rolando Álvarez por el terrorismo de Estado judicializado de la dictadura de Nicaragua, son solo los más recientes crímenes que las dictaduras del socialismo del siglo XXI o castrochavismo ejecutan uniformemente en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua. El cambio de sufrir prisión en condiciones de tortura a soportar la pena del destierro, constata el alto precio que las democracias sufren por los crímenes de las dictaduras.