Cuarenta días han transcurrido de este 2023 y en lo que más se ha distinguido nuestra Venezuela es en el elevado grado de conflictividad social que se vive en las calles, cuando la clase trabajadora, incluidos pensionados y jubilados, cada día se ven más reflejados en el espejo de la miseria, producto de los bajos salarios impuestos por la dictadura, los cuales no les permiten cubrir sus necesidades más básicas, lo cual afecta la salud de todos ellos tanto en lo físico como en lo psicológico, debido al gran estrés que les ocasiona. Dos cosas están muy claras: Maduro no tiene la menor intención de revertir esta situación, ignorando lo que establece en ese sentido la constitución vigente en su artículo 91, y los trabajadores, especialmente los de los sectores educación y salud, que son los que en forma masiva se mantienen movilizados, no abandonarán la protesta pacífica en todos los rincones del país. Así lo han anunciado y así lo harán. Frente esta situación, ¿qué puede suceder a corto plazo? Sin duda, una escalada del conflicto de consecuencias muy negativas.