El caso de la embajada de España

El primer indicio surge durante la primera visita de Cano al Quiche, Chichicastenango y su encuentro con sacerdotes españoles, quienes se extrañaron que el embajador Cajal no los acompáñese

El editorial “42 Aniversario de la Quema de la Embajada de España”  de elPeriodico del pasado martes lleva mucha razón, en cuanto a queLa única manera en que la sociedad guatemalteca podrá reconciliarse es través de la justicia” y la verdad.

El acceso a la información es útil para enterarnos de la cantidad de veces, que hemos sido utilizados como conejillos de Indias por foráneos con cobertura diplomática, como es el caso de la quema de la embajada española en nuestro país. Suceso abordado por la escritora Soledad Cano en su libro “La noche del colibrí” (Arde Centroamérica) 1980, del que seleccione unos párrafos que iluminan momentos oscuros relacionados el incendio accidental ocasionado por campesinos quichelenses. 

El primer indicio surge durante la primera visita de Cano al Quiche, Chichicastenango y su encuentro con sacerdotes españoles, quienes se extrañaron que el embajador Cajal no los acompañase: “- Creí que vendrían con el señor embajador” – dijo uno de estos… Él tiene anunciada una visita por estos días” (p. 51) Debido al interés del embajador por la seguridad de los curas españoles.

Días antes de la toma de la embajada Cano viajo a Chajul (p. 67) en compañía de Fernando, para entrevistar a campesinos del lugar. Uno de ellos descrito como “kekchíe -quekchí- de pelo blanco” a quien Fernando le pregunto: ¿Habrá nuevas acciones?   -“Sí. Aunque… no la debo descubrir enteramente. Será el 31 de enero en la capital de Guatemala”. 

El campesino a quien Cano consideró un universitario, continúo explicando: “Se transmitirá a través de todos los medios de difusión, pidiendo la presencia de cronistas extranjeros, y culminará con otra serie de actos en la Universidad de San Carlos, refugio de las ligas populares”. “En ese momento se informará al pueblo de lo conseguido anteriormente”

Los preparativos del día 31 (p. 110 y 129) estuvieron a cargo de: “… dos obreros y cuatro estudiantes entre los que se encontraba una mujer. “son cuatros los puntos destinados al plan de ‘La Subida’. Si fracasa la reunión se repetirá pasados unos días. Memoricemos Panamá y España” 

Según Soledad Cano el desenlace fatal se percibió cuando: “El grupo se revolvió inquieto; los secuestradores no dudaron un momento; de los macutos -morrales- sacaron una botella de algún líquido inflamable y tapada especialmente”-¡Asesinos! Grito el de la bomba y la arrojó contra la puerta en dirección al agujero-. Esta se incendió”. 







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Mario Mérida

Escritor, catedrático, consultor en seguridad, defensa y políticas públicas.

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Author: Maria Suarez