La inflación de EE. UU. ha decrecido en los últimos tres meses y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aumentado la perspectiva de crecimiento de la economía a nivel mundial de 2.7% a 2.9% y la de los países emergentes y en desarrollo de 3.7% a 4%. La mejoría de los indicadores macroeconómicos ha llevado a que el Banco Central de EE. UU. (Fed) aumente las tasas de interés de corto plazo en solo 0.25% con lo que la tasa de los fondos federales llega a 4.5-4.75%, pero con la posibilidad que se realicen otros aumentos de las tasas a lo largo del año para apoyar la actual política monetaria restrictiva.