El derribo de cuatro globos “espías” chinos en territorio de EE. UU. es un reflejo de la compleja relación que este país mantiene con China, la cual se ha exacerbado en los últimos años desde que Trump impuso nuevos aranceles a los productos chinos en el 2018, seguido por el apoyo implícito de China a Rusia durante la guerra de Ucrania y la visita de Nancy Pelosi a Taiwán.