La gran oportunidad que nos brinda el fracaso que vivimos hoy en Venezuela es que revaloriza y coloca en primer lugar el tiempo de las encrucijadas de cambio. No es un secreto que estamos en el terreno de lo inviable, del fracaso, la libertad encarcelada al igual que sus periódicos, emisoras de radio, lideres sindicales. Un entorno que podría calificarse como la sociedad sin futuro, la población huyendo, las mafias al estilo haitiano enriqueciéndose sin límites, las nuevas generaciones desnutridas y la amplia sociedad empobreciéndose cada minuto y segundo más.