Celebramos la liberación de 222 presos nicaragüenses secuestrados por el impresentable Daniel Ortega y expresamos nuestro reconocimiento a la oposición del cruel sátrapa, por su trabajo extraordinario y logro del objetivo. En contraste, resalta el hecho de la inacción, durante un período largo de 4 años, por parte del interinato: no hizo nada efectivo al respecto, sino el clásico saludo a la bandera.