La calidad del Barça decide la batalla frente a un Valdepeñas mayúsculo

Sufrió un mundo ante la garra de Viña Albali Valdepeñas , pero el Barcelona fue fiel a los pronósticos y consiguió el primer billete a las semifinales de la Copa de España de fútbol sala tras vencer 3-2. En un inmejorable debut para el torneo disputado en Granada, con juego atractivo, alternativas en el marcador y mucha emoción, fue la calidad de los azulgranas, liderados por el brasileño Pito, lo que acabó inclinando la balanza. Que iba a ser duro lo anunciaban los numerosos aficionados de Valdepeñas desplazados a Granada con una enorme pancarta. «A la conquista de Granada. 1492 y 2023», rezaba en un fondo teñido de azul. Y vaya si su equipo presentó batalla. Ante un Barça favorito el Viña Albali se entregó al doscientos por cien para igualar el pulso. Incluso fue más allá porque se adelantó en el marcador a los siete minutos por medio de Claudino, en un córner que la afición azul celebró adelantando lo que iba a pasar, con el balón en la red de Didac. El 0-1 enrabietó al Barça, que subió varios puntos la intensidad. Eso bastó para romper las hostilidades y de la brega se pasó a los golpes. Los marcajes se convirtieron en luchas personales. Solano versus Coelho, Rafael versus Sergio Lozano… y en ese escenario los árbitros casi acaban con un esguince de muñeca de tantas tarjetas que tuvieron que repartir entre unos y otros. A los 12 minutos los azulgranas pusieron orden tras un tiempo muerto y comenzaron a acosar la portería de Edu Sousa. El portugués, un auténtico gato, resolvió las ocasiones. Y cuando no llegó apareció el palo, que repelió un disparo del brasileño Pito tras una gran acción personal. Era el aviso de lo que vendría en la segunda parte, un acoso total del conjunto catalán que acabó dando la vuelta al marcador con dos golazos, primero de Adolfo y luego de Pito. Pito seca la reacción Obligado por el resultado Valdepeñas adelantó líneas y tiró de un jugón como Ivi, una apuesta que le dio resultado a David Ramos a falta de cinco minutos cuando éste logró el 2-2. La grada, siempre del lado del más débil, lo celebró con rabia, pero de nuevo Pito, treinta segundos después del empate, enfrió los ánimos poniendo en ventaja otra vez al Barça con una gran acción personal. Sin Ferrao ni Dyego, bajas por lesión, su compatriota se echó el equipo a la espalda. Con dos minutos por jugar y los dos equipos al borde del bonus de faltas, Valdepeñas sacó portero-jugador. Y tuvo ocasiones para el empate pero Didac, magistral, dio al traste con ellas y con las últimas esperanzas de alargar el partido. La primera semifinal ya tenía dueño.

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Author: Pablo Perez