La hija de Strauss

Su nombre engaña. La tradición alemana de que la esposa adopte el apellido del marido al casarse hace desaparecer el de soltera y, por eso, muchos españoles ni siquiera sospechan que Monika Hohlmeier, la eurodiputada que viene esta semana a inspeccionar el buen uso de los fondos europeos, es en realidad la hija de uno de los políticos más importantes de la posguerra europea: Franz Josef Strauss, al que se apodaba ‘el toro de Baviera’. Strauss, que falleció en 1988, era un conservador que presidió la Unión Cristiano Social (CSU), la marca de los democristianos de la CDU de Adenauer en Baviera, desde 1961 hasta su muerte. Tenía una sólida formación intelectual, había estudiado Filología, Filosofía y Derecho. Hacía honor al hecho de haber rendido en 1934 el mejor examen de Bachillerato en la historia de Baviera. Franz fue soldado en la Wehrmacht, luchó en el frente ruso, presenció crímenes de guerra, pero no fue nazi. Sin embargo, sus posiciones públicas, como cuando elogió al dictador Pinochet tras una visita de cinco días a Chile en 1977 (se declaró impresionado por la «paz interna y la estabilidad política»), lo mantenían siempre en el candelero. Strauss fue casi todo en la política alemana –ministro federal, ministro estatal y primer ministro de Baviera– y no fue canciller federal porque le correspondieron rivales de gran talla como Willy Brandt y Helmut Schmidt. Sin embargo, la mayor obra de Strauss y por la que se le reconocerá hasta el día de hoy, es por la enorme prosperidad del estado libre de Baviera, uno de los dieciséis estados federados de Alemania, siendo el más grande y el segundo más poblado de todos ellos, con 13,1 millones de habitantes. Considerada la cuna del partido nazi, Hitler organizó en su capital, Múnich, su fallido ‘putsch’, que lo haría famoso en toda Alemania. Lo que poca gente sabe es que cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el 60% del empleo de Baviera estaba en el sector agrícola y era la región más pobre del país. Strauss consiguió que su región se enriqueciera de manera extraordinaria, facilitando la permanencia de industrias emblemáticas como BMW, Audi, Siemens, MAN y Allianz, y atrayendo nuevas marcas, sobre todo del sector de la Defensa. Él fue, entre otras cosas, uno de los impulsores de Airbus . Se labró la reputación de aliado confiable de los EE.UU. y eso significó que un chorro de inversiones fluyó hacia su región, a la que dotó de seguridad jurídica y de un ambiente receptivo hacia los negocios. Hoy, Baviera es el segundo estado más rico de Alemania por el tamaño de su PIB (632.897 millones de euros) y el tercero por PIB per cápita (48.323 euros). Es una de las regiones con menos desempleo del país. La hazaña de la Baviera del padre de Monika equivale al hecho de que Extremadura hubiera pasado de ser la comunidad autónoma más pobre de España en 1983 a disputar a Cataluña el segundo lugar en el ránking actual. Todo un ejemplo para algunos presidentes autonómicos de España. [email protected]

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Author: Pablo Perez