El anuncio de la histórica subida de las pensiones del 8,5% para este año generó, al margen del incremento de las prestaciones, que casi la totalidad de los trabajadores que se jubilaron anticipadamente durante 2022 les saliera ‘gratis’ al compensar la penalización prevista por el adelanto del retiro con la posterior revalorización aplicada en enero. Así fue para todos los que se jubilaron un año y medio antes de la edad legal (en 2023 se sitúa en 66 años y cuatro meses) ya que el coeficiente reductor aplicado es menor al porcentaje de subida. Pero también ha significado una jugosa rebaja de la penalización para quienes accedieron con un anticipo mayor al año y medio. Concretamente, se beneficiaron de esta circunstancia los 117.000 trabajadores que se jubilaron anticipadamente en 2022. Sin embargo, algo más de un tercio de todos estos pensionistas que accedieron a la jubilación anticipada lo hicieron tras el anuncio del Gobierno a finales de septiembre del pasado año. Concretamente, fueron 36.916 trabajadores los que se acogieron a la jubilación anticipada entre los meses de octubre y diciembre de 2022. Son un 21% más que en el mismo periodo del año previo y el mayor número de altas antes de la edad legal de jubilación en el cuarto trimestre de los últimos diez años. Noticias Relacionadas estandar Si Los sueldos altos llegarán a cotizar por un 64% más que su pensión de jubilación Gonzalo D. Velarde estandar Si Escrivá renegocia con Bruselas la reforma de pensiones tras vetar los socios el alza del periodo de cálculo Susana Alcelay Por contra, si bien se observa cómo la subida aceleró los retiros anticipados en los últimos meses del año, las jubilaciones anticipadas muestran una clara senda descendente si observamos las que se producen en el conjunto de los doce meses. Cabe recordar que este era precisamente uno de los objetivos principales de la reforma impulsada por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá , con las modificaciones introducidas en el esquema de penalizaciones por anticipar la jubilación con el objetivo de acercar la edad real de retiro en España, en torno a los 64 años y medio según datos del Banco de España, a la edad legal marcada por ley y que además da derecho al 100% de la prestación, que en 2023 se sitúa en 66 años y cuatro meses -alcanzará los 67 años en 2027 cuando finalice el despliegue de las medidas introducidas en la reforma de 2011-. En este sentido, aunque bien es cierto que el anuncio de la abultada subida de 2023 aceleró muchas decisiones de trabajadores que tenían una perspectiva de jubilarse anticipadamente durante este año, el total de abandonos del mercado laboral antes de los 65 años mantiene una senda descendente. Si bien el volumen de jubilaciones tiene cierto carácter cíclico e incluso estacional dentro de un mismo año, se observa cómo en la última década este fenómeno ha ido perdiendo peso. Si en 2012 se dieron 127.374 retiros anticipados, en 2022 estos afectaron a un total de 117.397 personas. Respecto al precedente, las jubilaciones antes de tiempo se reducen en un 2,5% y en un 7,8% respecto a hace diez años. Una diferencia de 320 euros En este punto, conviene aclarar que en la medida introducida por el Gobierno para reducir la brecha entre la edad real y legal de retiro responde a una tendencia que genera una fuerte presión financiera para el sistema: las pensiones de los jubilados anticipados son sustancialmente mayores que las de quienes llegan, e incluso rebasan, la edad legal de retiro. Y esto, a pesar de que afrontan las penalizaciones por anticipar la salida del mercado laboral. Con las cifras oficiales que arroja la Seguridad Social señalan que los actuales beneficiarios de una pensión de jubilación con una edad comprendida entre los 60 y 64 años perciben de media 1.727 euros mensuales, mientras que los pensionistas de entre 65 y 69 años años cobran de media en este momento unos 1.408 euros al mes. Supone una diferencia de 320 euros y un 22,6% menos de prestación para quienes se ajustan a la edad legal, y que además lo hace para poder acceder a la totalidad de la paga. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 3400 Código APP Es aquí donde aparece el cariz político de la medida, la de endurecer los supuestos de la jubilación anticipada, que entró en vigor a comienzos del pasado ejercicio. El Ministerio de Seguridad Social había detectado que una parte importante de los más de 100.000 retiros prematuros que se producen en el conjunto del año lo hacían, precisamente, porque eran quienes generaban derecho a las pensiones más altas y en muchos casos accedían con la pensión máxima del sistema al presentar bases de cotización superiores a ese límite. El problema es que, antes de la reforma, la aplicación de las reducciones -que tras las modificaciones solo se endurecen en los casos más extremos, los que deciden anticipar al máximo de 24 meses o cerca- se realizaban sobre la base de cotización de modo que en muchos casos, aun aplicando las tarifas reductoras más altas que preveía la Seguridad Social, estos jubilados seguían generando derecho a la pensión máxima. Es decir, la inconveniencia del sistema generaba que un pensionista pudiera adelantar al máximo la jubilación, dos años, y no tener penalización efectiva sobre su prestación. MÁS INFORMACIÓN Los dos millones de trabajadores con salario mínimo cobrarán un 41% menos que los jubilados ¿Qué requisitos debo cumplir para cobrar la pensión más alta posible? Las pensiones suben hasta 239 euros al mes en 2023 Ya no es así. Con la reforma, como se ha mencionado, se modificaron los coeficientes aunque solo se endurecieron los más extremos -el nuevo pliego de penalizaciones reduce la rebaja en más del 90% de supuestos- pero también se estipuló que los coeficientes se aplicarían directamente sobre la cuantía de la pensión y no sobre la base de cotización. Es decir, ese mismo pensionista con un sueldo que rebasa la nómina anual de una pensión máxima (42.823 euros) y que por lo tanto le da derecho a ella, pasaría ahora a aplicársele las reducciones en función de los meses anticipo -la máxima rebaja se sitúa en el 21% para quien abandona 24 meses antes y si lo hace con menos de 38 años y seis meses de cotización- sobre la cuantía de la pensión, por lo que se descontaría a partir de los 3.059 euros en que se sitúa la mensualidad máxima del sistema.