Las subidas salariales dejarán en punto muerto la creación de empleo en España hasta la campaña de verano

El comportamiento del mercado laboral en el pasado mes de enero y los registros de ocupación de las últimas semanas de 2022 dejan por delante un camino escarpado de cara la contribución del empleo a la economía este 2023. Las dudas están ahí y lo que parece claro es que la creación de puestos de trabajo será mucho menos generosa en los próximos meses a l calor de una desaceleración económica general y una crisis inflacionista que sigue presionando sobremanera las finanzas de los hogares pero también los balances de las empresas de nuestro país. Los registros de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social arrojaron en el primer mes del año un golpe dañino al mercado de trabajo. Aunque enero suele ser un mes de ajuste de los contratos generados específicamente para la campaña navideña, la destrucción de 215.000 empleos en treinta días y el incremento de 70.000 parados supuso, de entrada, el final de la estela de bonanza posterior a la pandemia. Y el escenario central para el primer trimestre de 2023 es el de un debilitamiento adicional en la creación de empleo. Según los datos de Adecco Group Institute, el número de ocupados previstos para el primer trimestre de 2023 es de 20.363.200 (-0,5% intertrimestral; +1,4% interanual). Por su parte, la previsión para el segundo trimestre de 2023 es de 20.462.300 ocupados (+0,5% intertrimestral; +0,0% interanual). Es decir, hasta verano la creación de empleo permanecerá prácticamente congelada. Con estos mimbres, el número de parados previstos para el primer trimestre de 2023, según Adecco, es de 3.043.700 (+0,7% intertrimestral; -4,1% interanual). La previsión para el segundo trimestre es más optimista, de 2.948.400 desempleados (-3,1% intertrimestral; +1,0% interanual). En palabras de Javier Blasco, director de The Adecco Group Institute: «El marco macroeconómico general sigue evolucionando según lo previsto: la economía terminó en 2022 la etapa «fácil» de recuperación tras el hundimiento que provocó la pandemia en 2020, entrando en 2023 en una etapa de crecimiento muy lento. El último tramo del 2022 trajo dos datos inquietantes: la producción industrial y la reducción en el número de empresas. Pero también mostró otro esperanzador : la resistencia de los ingresos de los hogares, pese a la inflación y los crecientes tipos de interés».

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Author: Pablo Perez