El Inter Movistar demostró que el proceso de reinvención en el que se encuentra inmerso, con su técnico Pato a la cabeza, avanza con éxito. El conjunto madrileño no solo fue capaz de plantar cara al todopoderoso Barça , favorito en cualquier torneo, sino que le hizo pasar apuros en muchas fases del choque y acabó doblegándolo para ganarse el primer billete a la final de la Copa de España Granada 2023 . El partido arrancó frenético, no apto para cardiacos o aspirantes a convertirse en porteros de fútbol sala. Antes de cumplirse el minuto de juego ya habían tenido que intervenir en dos ocasiones tanto Didac en la portería azulgrana como Jesús Herrero en la madrileña. Solo ellos evitaron que el choque comenzara con un gol tempranero de esos que alteran los planes de los entrenadores. Lógicamente ese ritmo, con los dos equipos lanzados a tumba abierta en busca de la portería rival no duró. Los pies se levantaron del acelerador y el partido se ajustó más a lo habitual cuando dos grandes se encuentran. Jugadas más medidas y minimización de riesgos. Aún así, con la clase reunida en unos y otros, las ocasiones no se secaron. El brasileño Fits estrelló un balón en el palo catalán a los cinco minutos, y cuando el crono sobrepasaba los ocho Raúl Gómez abrió el marcador tras un gran robo de Cecilio. El tanto espoleó a los azulgranas que comenzaron a complicar la vida a Jesús Herrero. El sistema defensivo de los de Pato aguantó hasta que, paradójicamente, una acción de ataque frustrada de Cecilio acabó en el fondo de su red. Mientras el interista protestaba una posible falta el Barça montó una rapidísima contra que Sergio González, con ayuda involuntaria de Fits, supuso el 1-1. En ese momento solo quedaban 38 segundos para el descanso. Al Inter se le juntaba el empate y la lesión, minutos antes, de Lazarevic, con algo serio en la rodilla. Inter desaprovecha un penalti Tras pasar por vestuarios el juego se igualó, con idas y venidas pero con ninguno de los dos equipos imponiéndose. Y en medio, una auténtica batalla física. Fue Inter quien tuvo las más claras, pero el gol le fue esquivo a los madrileños que no lograron anotar ni desde el punto de penalti. Drahovsky no pudo batir a un sensacional Didac en un penalti señalado por mano de Catela dentro del área azulgrana cuando quedaban algo menos de cuatro minutos por jugar. La parada de Didac espoleó al Barça, que pese al empuje de Pito no consiguió inclinar el marcador. Tampoco Inter en las tres jugadas que tuvo en el último minuto, por lo que la resolución del choque quedó para los penaltis. Ahí fue más certero el Inter, que gracias a un Jesús Herrero estelar consiguió el primer billete a la final del domingo.