En el pleno del Congreso se discute en segunda lectura una peligrosa iniciativa de ley. Esta propuesta lleva el número de 6145. Al igual que la mayoría de las que este Congreso ha emitido, está plagada de inconsistencias y en lugar de generar una solución a un verdadero problema, agrava por sus posibles consecuencias esta situación.
La iniciativa que, al igual que muchas otras, nace de buenas intenciones al abordar una tarea que el Estado ha dejado pendiente durante años. Ya que nadie puede negar la importancia de la planificación, ni que su ausencia, así como de descoordinación entre las instituciones del Estado ha generado atraso, corrupción y desperdicio de los escasos recursos públicos. Sin embargo, no es con esta propuesta que soluciona esta problemática.
Entre lo que se pretende con esta ley, está la creación del Ministerio de Planificación, nueva entidad del gobierno central, que no solo absorbería a SEGEPLAN, sino que además adicionará toda una burocracia que aumentará los costos y los trámites innecesarios. Por su ámbito de aplicación, esta ley está en contra de lo que dictan otros cuerpos normativos e incluso la misma Constitución Política de la República. Esto porque es evidente que viola las autonomías reconocidas, por ejemplo la Municipal o de la misma Universidad de San Carlos y el IGSS.
Sumado a esto, este superministerio no solo tiene previsto regular las entidades públicas, sino que además, busca inmiscuirse en las actividades de los privados. Ya que en su artículo 2 indica que su ámbito de aplicación será a todas las instituciones que reciban total o parcialmente aportes del Estado.
Todo esto, además, podría fácilmente convertirse en un botín político. Al igual que ha pasado con otras instituciones creadas en los últimos años, que en la práctica se dedican a duplicar las funciones de otras entidades públicas y permitir que las autoridades coloquen discrecionalmente a sus allegados. Todo esto con el fin de drenar las arcas nacionales y re direccionarlas a sus cuentas. Ejemplos recientes de esto son el Instituto de la Víctima, o el mismo Ministerio de Desarrollo Social.
Por si todo esto no fuera suficiente, al aprobar la iniciativa se corre el riesgo de crear una nueva entidad que sirva para controlar a otras con fines perversos para sancionar a aquellos que no estén a favor del gobierno de turno. Es por eso que la iniciativa 6145 no debe ser aprobada.
