Ojalá que no vuelva a suceder como en la guerra fría en que los muertos los pusimos nosotros en Centroamérica, como sucede ahora entre ucranianos y rusos.
En el aniversario del aciago día en que Rusia invadió Ucrania con su “operación especial”, el presidente Vladimir Putin aseguraba que ganará la guerra contra Ucrania. Recordó que, así como Rusia doblegó a Napoleón y a Hitler, lo mismo hará en Ucrania con los Estados Unidos de América (EUA) y el resto de la OTAN. En un espaldarazo al presidente Volodimir Zelensky, el presidente Joe Biden de los EUA visitaba Ucrania y Polonia, respondiendo con toda firmeza que Rusia jamás ganará la guerra.
Con ambas aseveraciones, los líderes de estas potencias nucleares empeñaron su palabra y prestigio. El territorio ucraniano no es sólo un campo bélico, sino que quizás marque el inicio de la tercera guerra mundial, híbrida y de múltiples frentes, entre dos bloques: occidental y oriental, liderados por los EUA y China. Uno con la tecnología de punta y el otro con la riqueza energética.
Intentando marcar distancia, China planteó una iniciativa diplomática de diálogo y negociación para lograr el cese de las hostilidades, compuesta por 12 puntos en que destacan el respeto a la soberanía territorial y abandonar la mentalidad de guerra fría. China ha sido muy beneficiada por la globalización y podría ser la principal perdedora ante la generalización del conflicto y la conformación de bloques antagónicos.
Inmediatamente Europa descartó el plan de paz de China porque la ven cercana a Rusia, mientras varios países del sur global (América Latina y África) apoyarían cualquier propuesta para terminar con una guerra que les es ajena, pero que les termina perjudicando.
Así como el presidente Jimmy Morales se alineó con el presidente Trump de los EUA trasladando nuestra Embajada a Jerusalén, el gesto del presidente Giammattei de visitar Kiev, situó a Guatemala en el bloque liderado por el presidente Biden.
Si bien a finales de la guerra fría que enfrentó a la Unión Soviética y a los EUA surgió el Grupo de los Países No Alineados, por ahora la exigencia será que los países se decanten por un determinado bloque. Prevalecerá que, si no estás conmigo, supondré que estás contra mí.
Ojalá que no vuelva a suceder como en la guerra fría en que los muertos los pusimos nosotros en Centroamérica, como sucede ahora entre ucranianos y rusos, mientras los países hegemónicos, antes los EUA y la Unión Soviética, ahora los EUA y China, sólo aprovechan para vender armas y demandar lealtades con encendidos discursos, propiciando conflictos de baja intensidad en distintos campos y regiones. Quienes fuimos testigos de estos conflictos podemos afirmar a los jóvenes que no hay peor estupidez que la guerra, por lo que urge recuperar la paz y retornar a una convivencia internacional pacífica, mutuamente respetuosa y de beneficios recíprocos.
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José Alejandro Arévalo Alburez
Profesional de las ciencias económicas, con especialidad en banca, política pública, administración y finanzas. Profesor universitario, consultor independiente. Gerente del Banco de Guatemala, Superintendente de Bancos, Ministro de Finanzas, Presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gerente del Banco Agromercantil (BAM), Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Vicerrector de la Universidad Rafael Landívar (URL), Rector de la Universidad InterNaciones (UNI).