Oda a la decadencia democrática

EL ALBOROZO DE LA DELINCUENCIA.

En realidad. De oda nada. Se trata de un gruñido con desesperanza y esperanza. Todo a la vez. Enésima denuncia de la desgracia que vivimos: apogeo de antivalores. Hipocresía y mentira llevada a extremos. Una de sus aristas visibles: la cloaca de la persecución penal. Delirantes personajes. Baldizon. El icono del momento. Persona con estatua en Santa Elena Peten -ignoro si el adefesio sigue en pie- “burla” a la justicia; está libre y amenaza denunciar penalmente a fiscales que lo procesaron. En USA es confeso. Acá es “perseguido político”. La fiscala calla, ella es líder antivalores. Dejó el uniforme naranja. Ahora viste de primera comunión, hostia incluida -una parodia religiosa-. Ni siquiera expresó público arrepentimiento. Confía en la estrella de la línea y su mayordomo.  

Para taparle el ojo al pueblo -piden nueva captura- y van por secuaces de cuarta línea: tinterillos, secretarias, “representantes” legales y la “cuñis”.  ¿A quién creen engañar? Esta sociedad no es una amalgama de babosos, aunque a veces lo parezcamos. Una raya más al tigre: un tal Sinibaldi, está en puerta de salida, en su momento denunció penalmente a los fiscales… y la justicia dio trámite a aquello. Difícil de creer -en otras sociedades-, acá es curso normal. Otro botón de nuestra desdicha: los supremos, inscriben a la hija de un convicto de genocidio, que accedió al poder político, por vía de la fuerza armada; y en la antípoda de aquella magnánime interpretación del derecho, vetan por “tiro indirecto” a Thelma Cabrera. En este país llamarse Thelma es una condena de no participación electoral. No olvidamos a Thelma Aldana. Vivimos una época de verdugos con traje y corbata. Letrados de conciencia abyecta. La historia se repite: Barrabas o Jesús. Conocemos el resultado. Hoy convenientemente dulcificado, al oído popular, como designio divino. El engaño colocado en la voz de Dios. Demagogia de poca monta. Somos el retrato institucional de una tragedia. Una democracia en harapos. Con hastío sí. Asidos a la fuerza que mueve el mundo: la ciudadanía. 

Una ciudadanía que vele por sus niños, dispuesta a construirles un futuro, acá, en este territorio. Que no esté pensando en que una vez crecidos los hijos buscara enviarlos al exterior. Una sociedad que aprecie a sus trabajadores, en donde el mínimum vital esté garantizado y sea el piso para reedificar la sociedad. Merecemos tener por tercera vez en siglos un gobierno pensante; en donde los miles de jóvenes que buscan emular a José Rubén Zamora Marroquín, sean estimulados, estén en libertad, escriban su verdad y sean respetados.







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Helmer Velázquez

Abogado y Notario
Miembro del Secretariado de AEU en los años ´70
Asesor laboral y Director de Organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales (Coordinación de ONG y Cooperativas -CONGCOOP- Mesa de ONG de América Latina, FORUS, Coalición Internacional por el Acceso a la Tierra)
Estudioso del desarrollo rural y los movimientos sociales del campo. Abogado asesor de organizaciones campesinas y sociales. Aspirante a político dentro del movimiento democratico.

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Author: Maria Suarez