El país se cae a pedazos. Los sueldos, salarios y las pensiones no alcanzan para nada. Los servicios públicos son una calamidad. La mayoría mal vive sin agua, con un sistema eléctrico intermitente, y sin servicios básicos que cubran las mínimas demandas de la población. Mientras tanto, se estrena un estadio de alto lujo para albergar pan y circo. En la Guajira hace más de tres meses que no llegan las bolsas CLAP.