Las imágenes de la tragedia que continúan viviendo amplias regiones de Turquía y Siria luego de sufrir terremotos de magnitud 7.8 y 7.5, el 6 de febrero, con un espantoso saldo que -al momento de publicar esta historia– se acercaba a las 45,000 personas fallecidas, levantan la interrogante de cuál sería el resultado en Puerto Rico de un evento de naturaleza similar.