Decían de Joselito el Gallo que toreaba en la desaparecida Monumental sevillana como en el patio de su casa. Y ahora, un siglo después, es Jon Rahm el que hace lo propio en el TPC de Scottsdale. El bombardero vizcaíno se siente vasco y español por los cuatro costados, pero desde que llegó a Estados Unidos para enrolarse en la universidad de Arizona State se enamoró de ese entorno tan golfístico. Tanto es así que después de sus gloriosos cuatro años colegiales, decidió quedarse a vivir en la ciudad y asentarse allí con su mujer y sus dos hijos, a unas manzanas del campo de entrenamiento de la universidad. Noticia Relacionada Golf estandar No Rahm, a Bale: «No puedes ser tan bueno a golf, no es justo» Reuters El golfista alaba las cualidades del exjugador del Real Madrid, que disputa estos días un torneo junto al español Por eso, cada vez que llega el Phoenix Open se lo toma como algo muy personal que le gustaría ganar por encima de todo. Mas, curiosamente, la presión que no siente en el Abierto de España cuando juega ante sus compatriotas (ya ha vencido tres veces en Madrid), le agobia en el desierto. Ha disputado el torneo en siete ocasiones y su mejor resultado lo logró en la primera, cuando todavía era amateur; en las seis restantes sus mejores finales han sido un noveno y dos décimos. Y estas cifras, en un ganador como él, se quedan muy cortas. MÁS INFORMACIÓN noticia No Jon Rahm vuelve a ganar y ya es primero de la FedEx Cup noticia No El día supersónico de Jon Rahm Pero este año es diferente. Llega a esta cita con dos triunfos en las tres semanas que ha jugado en 2023 (Hawái, La Quinta y San Diego) y no ve un lugar mejor para conseguir la tercera. Es el número uno de la FedEx Cup, el tres del mundo y no va a tener un fin de semana con más exposición popular para la gloria que este. Es el ídolo absoluto de una afición local que en un número de 700.000 espectadores acuden a su evento estrella. Además, por cuarta vez en la historia, el campeonato más ecológico que existe en el planeta (donde todos los residuos se reutilizan y la huella de carbono es cero) y que tiene el hoyo más ruidoso del mundo (18.000 espectadores), coincidirá en tiempo y lugar con la Superbowl. Arizona está de moda y Jon debe aprovecharlo.