Mientras el tiempo de nuestros días transcurre y lo absorben en gran medida preocupaciones derivadas del entorno político, social y económico, en terrenos ajenos a estas categorías de la vida, como el de las humanidades, ocurren hechos de trascendencia. En el caso que nos ocupa, dos ámbitos en apariencia distantes uno del otro, convergen en un revelador descubrimiento. Nos referimos a cómo una obra literaria del Siglo de Oro Español, que permaneció anónima 400 años, ha dejado de serlo, y su autor se ha descubierto gracias a la inteligencia artificial.