El Nuevo San Ignacio pareció más una pequeña ‘Bombonera’ que el estadio de un modesto de la Tercera Federación emblema de un barrio malagueño de raíces marineras. Los clubes de las categorías inferiores se convierten en ocasiones en parada para jugadores que han triunfo en la élite a nivel internacional y el fichaje de Santiago ‘el Tanque’ Silva , un antiguo ídolo de Boca Juniors, ha desatado la expectación en la afición de El Palo FC, un equipo que, pese a su modestia, llegó a dar mucha guerra en la división de bronce del fútbol español hace unos años. El ariete uruguayo ha despertado también la ilusión de un bullicioso grupo de argentinos convertidos hora en incondicionales de la entidad paleña. Paraguas con el azul y amarillo que identifican al Boca Juniors , llamativos trapos y una enorme pancarta con la caras de algunos de los históricos del conjunto argentino –entre los que no podía faltar la imagen de Maradona– ambientaron este domingo el estreno del Tanque Silva, veterano en cientos de batallas que a sus 42 años mantiene intactas las ganas de tener taquilla en un vestuario. También conserva ese olfato que le ha convertido en el uruguayo con más goles en el fútbol argentino aunque en el debut ante el FC Málaga City la portería se le hizo pequeña. No marcó, pero sí celebró el primer triunfo con El Palo FC en un estadio con aroma argentino. «Estoy feliz, contento, haciendo lo que más me apasiona. Quiero agradecer al club el poder disfrutar de esta experiencia», afirmó Silva la pasada semana durante su presentación. Campeón en 2012 de la Copa Argentina con Boca Juniors, la carrera de este espigado ariete abarca más de 20 temporadas repartidas entre Uruguay, Brasil, Argentina, Chile y Europa, con 221 goles oficiales. La edad no supone ninguna barrera para un delantero a la vieja usanza que destaca por su físico (1,86 altura ) y potencia. «Soy consciente de que tengo 42 años, pero puedo hacer crecer al equipo. Mi intención es contagiar y transmitir. Me han tocado vivir cosas muy lindas, y también feas. Eso me ha llevado a seguir teniendo ganas de jugar al fútbol. Tengo tatuada una palabra, que es actitud». El pasado mes de octubre finalizó su contrato con el Aldosivi, club de la máxima categoría argentina. La de El Palo FC que se enfundaba el domingo acompaña ahora en su casa a las numerosas camisetas que ha vestido a lo largo de su carrera. En el fútbol de ese país también defendió los escudos de Newell´s Old Boys, Gimnasia La Plata, Lanús, Arsenal de Sarandí, Talleres Córdoba, Argentinos Juniors y Vélez Sarsfield. El nacional uruguayo o el Corinthians brasileño han sido otras de las paradas de un delantero que también acumula aventuras en Europa. En la 2003-04 recaló en el Energie Cottbus (Segunda división alemana) antes de dar el salto a la élite portuguesa con el Beira Mar. En Italia perteneció a la Fiorentina y ahora, ya cuarentón, afronta el reto español de ayudar al conjunto malagueño para intentar dar el salto a Segunda Federación. «Cuando hablé con el presidente, me mostró el proyecto y no lo dudé. Desde el primer momento me he sentido muy arropado y he sentido un entorno humano que no suele verse en Primera», explicaba el día de su presentación. ESTRENO CON VICTORIA Un grupo de aficionados de Boca, su antiguo equipo, asistieron al estreno del Tanque Silva, que fue presentado la pasada semana por el director deportivo de El Palo, Juanchu Lumbreras, y por su presidente, Manu Heredia ElPaloFC Un fichaje mediático que, según el presidente del conjunto paleño, Manu Heredia , «será clave para nuestras aspiraciones, que no son otras que seguir peleando por el ascenso». ¿Y cómo llega un jugador con el Tanque Silva a un equipo como El Palo FC? «Me llamaron diciendo que era una posibilidad. A partir de ahí empezamos las conversaciones. Ha supuesto un gran reto a nivel de proyecto, que ha acabado siendo un éxito. En definitiva, una operación internacional con muchas cuestiones burocráticas de por medio», detalla el dirigente. La presencia de Santiago Silva ha desatado la expectación en un barrio históricamente unido a su equipo de fútbol. No solo en las modestas gradas de San Ignacio se disfrutó de los primeros toques y remates del uruguayo, también en las terrazas de los edificios con vistas el estadio desde donde varios seguidores y vecinos jalearon el estreno del Tanque.