Durante lo que va de 2023, la oposición –o para decirlo con mayor exactitud, el G3 conformado por Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, con el apoyo de algunos otros pequeños grupos- ha tomado decisiones que me parecen desacertadas por la manera en que se adoptaron: sin rendir cuentas, sin realizar balances autocríticos, ni analizar el contexto global, ni formular planes alternativos. Voy a referirme a dos medidas que considero cruciales: eliminar la gestión de Juan Guaidó y sumarse al coro de voces dirigido por Nicolás Maduro, quien solicita el levantamiento de las sanciones internacionales, responsabilizándolas de todos los males que aquejan al país, como si su pésima gestión a lo largo de una década nada tuviera que ver con los enormes males que sufre Venezuela.