SANGUIJUELAS EN SU CUERPO Y ESPIRITU
La sociedad está aterrada e inmovilizada, padece un dolor hondo, desgarrador, el cual soporta en silencio, como rumiando. En realidad en una esquina de la historia ¿por qué será que así nos expresamos colectivamente los chapines?. Obviamente hay pequeños grupos audaces, de avanzada, son quienes mantienen a raya y paniquean al opresor. El destacamento avanzado, decía Lenin. El resto, guardamos largo la inquina, hasta que rebalsa, lincha y mata a fuego. Con razones y muchas; explotamos. Quizá sea nuestro pasado de vasallaje. Generalmente Impasibles. Hasta lograr la emoción violenta. El hastío suficiente, para reaccionar. ¿Mientras tanto? lágrimas internas, de pena, ira. Del alma dirá el poeta. Esa ha sido nuestra reacción ante el robo de la USAC.
Burócratas, harapientos de ideas, que con el apoyo de la milicia y muletas del Ejecutivo se han hecho con la administración USAC. El pelotón antimotines, dio una manita. Obviamente no gratis. Habrá hipotecado hasta las lágrimas de su madre el jefe de clika: Mafiariegos. El negocio trajo ribete: el de las muletas les, cedió candidatura a la vicepresidencia, en mancuerna con un tal Conde. Suárez y Conde son impresentables. Ni la oligarquía -que ya es mucho decir- les hace caso. Algún tufo desagradable llevan puesto. Los oscurantistas, usurpadores de la USAC, acuden a gavillas organizadas en el bajo mundo para golpear a estudiantes y maestros, que resisten al fraude y para legalizar la historia. Güizaches que son. Acuden a la fiscala para que de fe del asunto. Esa fue la escena en CUNOC. Justificando aquel vandálico oprobio surgió el cantinflesco “director” de Derecho. Arodi le dicen, este pide a la sociedad civil no entrometerse con la USAC y otros disparates. De sus palabras uno saca la medida de su intelecto. Limitado y zalamero. Quizá sufrió desnutrición infantil. Para “director” universitario. Ni a las tabas decían en san Ildefonso Ixtlahuacán. El fraude fue tan burdo que hasta la derecha “moderna”, quedo sorprendida y molesta. Les preocupo, la impune maniobrabilidad de las instituciones. Pese a lo grotesco, a lo evidente: es poco lo que como sociedad hacemos para recuperar nuestra academia. Arrebatarla a las clikas gansteriles. Tarea que debe unirnos de nuevo.
Así: de nuevo mi respeto fraternal y admiración a estudiantes y profesores en resistencia. Y, otra vez, un vehemente llamado a las organizaciones e instituciones sociales: iglesias, investigación, ONG, campesinos, indígenas, mujeres. Recuperar la USAC, es la única garantía de educación superior para nuestros hijos y nietos. De cuya calidad y honestidad depende el futuro mismo en la sociedad y nuestra familia.
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclus iva de su autor y no representan la vi s ión de elPeriódico o la de su línea editorial.

Helmer Velázquez
Abogado y Notario
Miembro del Secretariado de AEU en los años ´70
Asesor laboral y Director de Organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales (Coordinación de ONG y Cooperativas -CONGCOOP- Mesa de ONG de América Latina, FORUS, Coalición Internacional por el Acceso a la Tierra)
Estudioso del desarrollo rural y los movimientos sociales del campo. Abogado asesor de organizaciones campesinas y sociales. Aspirante a político dentro del movimiento democratico.