Obligado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el régimen de Nicolás Maduro se ha venido sentando a discutir la problemática del trabajo en Venezuela de manera tripartita, como corresponde según los acuerdos internacionales, como durante años consecutivos, desde Chávez, se ha rechazado como fórmula para el consenso interno de sueldos, protección social, libertad sindical y de asociación, condiciones laborales todas. Eso sería libertad y esa palabra les escuece.