Avistando la cima de la ATP, el tenista español Carlos Alcaraz afrontaba el jueves los cuartos de final de Indian Wells contra un rival al que nunca batió, Felix Auger-Aliassime, mientras la número uno Iga Swiatek clasificó a unas explosivas semifinales ante Elena Rybakina. Alcaraz, número dos mundial, pugnaba por el último boleto a las semifinales masculinas que lo citaría con el italiano Jannik Sinner, que este jueves eliminó al vigente campeón, el estadounidense Taylor Fritz. Sinner, número 13 de la ATP, se impuso a Fritz (5) por 6-4, 4-6 y 6-4 en dos horas y 17 minutos de juego para decepción de los aficionados de la pista central de Indian Wells (California). Fritz, nacido a 200 kilómetros en San Diego (California), vio truncado su sueño de repetir el inesperado éxito del año pasado, cuando batió en la final al español Rafael Nadal. MÁS INFORMACIÓN noticia No Alcaraz celebra 100 victorias en la ATP y pasa a octavos de Indian Wells Sinner, en cambio, es el primer italiano en semifinales en los 47 años de historia de Masters 1000 y está ávido de revancha ante Alcaraz por su derrota en los cuartos del pasado US Open, en un épico duelo que concluyó rozando las tres de la mañana. Ante Fritz, Sinner exhibió una gran fortaleza mental para sobrellevar algunos errores en momentos clave. «Intenté y conseguí jugar con agresividad. Estoy muy contento con mi actuación, jugar contra Taylor no es fácil», subrayó Sinner, de 21 años. La jornada concluía con el intento de Alcaraz de acabar con una de las peores rachas particulares que mantiene en su deslumbrante carrera. El prodigio español festejó el lunes su victoria número 100 en apenas 132 partidos, con una corona de Grand Slam (Abierto de Estados Unidos de 2022) y dos de Masters 1000 (Miami y Madrid, 2022) reluciendo ya en su vitrina. Astros como Djokovic y Nadal han hincado la rodilla en los últimos meses ante el número dos mundial pero algunos todavía se le resisten. Entre ellos destaca su rival del jueves, el canadiense Felix Auger-Aliassime, que tiene un pleno de tres victorias ante el español. Auger-Aliassime, otra de las nuevas perlas del circuito a sus 22 años, se impuso primero en los cuartos de final del US Open de 2021, el torneo en el que Alcaraz se dio a conocer al gran público. El año pasado lo doblegó también en la fase de grupos de la Copa Davis y en Basilea, completando un trío de victorias en pista rápida, como la de Indian Wells. Alcaraz se muestra recuperado de su problema de isquiotibiales y se ha declarado listo para conquistar su primer título de Indian Wells el domingo, que también le devolvería el número uno mundial. En la rama femenina, de categoría WTA 1000, Iga Swiatek dio otro paso en su objetivo de ser la primera en revalidar este título en tres décadas. La joven polaca finiquitó su cruce de cuartos ante la rumana Sorana Cirstea (83) por 6-2 y 6-3 en una hora y 22 minutos. La veterana Cirstea, que venía de una inesperada victoria en octavos sobre la francesa Caroline Garcia, plantó toda la batalla que pudo pero Swiatek acabó imponiendo su tenis vertiginoso y avanzando de nuevo sin ceder un set. La perla de Varsovia aspira a coronar su semana 50 como número uno mundial revalidando el título de Indian Wells, una gesta que solo ha logrado otra tenista en la historia, Martina Navratilova entre 1990 y 1991. Su último obstáculo hacia la final, donde también estarán Maria Sakkari o Aryna Sabalenka, será la kazaja Elena Rybakina, con quien tiene una cuenta pendiente. Rybakina, campeona de Wimbledon en 2022, le aplicó a Swiatek una de las tres derrotas que ha encajado este año y, la más dolorosa de todas ellas, en los octavos de final del Abierto de Australia, primer Grand Slam del curso. «Ella está jugando muy bien y en semifinales siempre vas a jugar contra las mejores jugadoras, así que estaré preparada», dijo Swiatek sobre su próxima rival. En el primer partido del jueves, Rybakina, número 10 del ranking, necesitó de dos horas y 46 minutos para doblegar a la checa Karolina Muchova (76) y sellar su pase a sus primeras semifinales de un torneo WTA-1000. «Ha sido muy duro hoy», reconoció la tenista nacida en Moscú, que se resintió del fuerte sol que regresó el jueves a esta desértica región de California. «Desde el principio estuve un poco más lenta de lo habitual y aquí las condiciones no son tan fáciles para mí».