“Cronwell se disponía a asolar toda la cristiandad; la familia real estaba perdida y la suya iba a ser poderosa para siempre, pero un granito de arena se formó en un uréter. La misma Roma iba a temblar ante él; pero como aquel granito de arena estaba ahí, murió, su familia perdió relieve, todo quedó en paz y el rey fue restablecido en su trono”. Blaise Pascal (1623-1662).