Anulamos la mesa para 20

El Barça esperó hasta última hora para anular la mesa que tenía reservada para 20 personas en el restaurante Botafumeiro el tradicional almuerzo entre directivas. El jueves Botafumeiro conocía la triste noticia. Los únicos que se alegraron fueron dos o tres bogavantes, que vivirán un par de semanas más. Botafumeiro es un restaurante adecuado para el presidente del Real Madrid, porque puede comer suave y poco; y satisfactorio para Jan, porque puede hartarse como tantas veces ha hecho y hemos relatado en ABC. Seguramente este restaurante es el culpable de la mayor parte de kilos que ha ganado el presidente del Barcelona desde que ha vuelto a serlo. Jan, más preocupado de las cantidades que de las calidades, alterna Botafumeiro y Via Veneto. El viernes cenaba Via Veneto. Los domingos, al estar cerrado Via Veneto, suele ir a Botafumeiro. En la pared del restaurante está la fotografía que se tomaron Agnelli, Florentino y Jan cuando forjaron su alianza para la Superliga, una vez Laporta descartó el fondo de CVC con el que pretendía engañarle -o comprarle a muy bajo precio- el presidente de la liga Javier Tebas. Igualmente mítica fue la noche de verano del año pasado en que tras una muy copiosa cena, con cazuela de callos para cerrar el impresionante ágape, se bajó medio carro de postres y tres bolas de helado de avellana con chocolate deshecho. Había periodistas en la puerta principal, en Mayor de Gracia, que le esperaban para preguntarle las típicas chorradas que preguntan ese tipo de periodistas que esperan en la puerta de los restaurantes. Alguien le avisó de la tal presencia de reportero, y Jan pidió al director del restaurante que le abriera por detrás: «Mira cómo estoy. Así tan gordo no quiero que me vean salir de un restaurante». Su chófer y jefe de seguridad le esperaba en la pequeña calle de Santa Eugenia y escaparon sin ser vistos. Que el almuerzo entre las directivas se haya anulado no significa que en caso de victoria del Barcelona, Jan no decida ir a celebrarla, también a Botafumeiro, y dar despacho a los pobres bogavantes que el jueves tanto se alegraron de la cancelación que les indultaba.

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Author: Pablo Perez