Paraguay es una estupenda noticia para la democracia en América Latina. A partir del año 1990 el país ha avanzado en la construcción democrática de manera lenta pero sostenida. De una dictadura militar longeva el país paso adoptar un marco institucional democrático a iniciar el difícil camino de la articulación de consenso y el mas difícil aun de reinventar su economía. Estos logros fueron alcanzados mediante debate público y elecciones sin violencia y sin arbitrariedades inaceptables. Pese a su tamaño y su traumática historia de las democracias que florecieron en la década de los años ochenta del siglo XX la democracia paraguaya luce treinta años después mas solida y con mayor futuro que la de Argentina, Bolivia, Perú, Nicaragua o Guatemala. En el año 2008 un independiente rompió la hegemonía del Partido Colorado que ya llevaba 60 años en el poder. Se trato de Fernando Lugo exobispo y personaje contestario que, sin embargo, supo cerrar una alianza con el partido Liberal para ganar las elecciones y alcanzar la gobernabilidad.