La corrupción, la ineptitud y la desidia han corroído de tal forma al régimen madurista que ahora, ante la calamitosa situación socio económica, han optado por solicitar a los servidores públicos dedicarse a la buhonería. Han llegado al extremo de autorizar la ausencia al trabajo de dos y tres días, para que nuestros trabajadores se dediquen a “emprender”. Ahora, en el nuevo lenguaje revolucionario, a la buhonería la llaman emprendimiento.