El anuncio de Santa Catalina

“El mejor regalo es la buena actitud”

Hace tres años, el 1 de marzo del 2020, primer domingo de Cuaresma, fuimos en familia al Calvario para presenciar el ingreso solemne de la procesión de Santa Catalina de Bobadilla al casco urbano de La Antigua, donde siempre buscamos la presencia del elemento que se repetirá en la mayoría de los cortejos posteriores, como la confirmación de lo que será el tema de moda.   Al frente del anda destacaba una figura bizarra, diabólica, como ángel del mal, que días más tarde se convirtió en mi referencia simbólica del coronavirus anunciando la pandemia que estaba por sacudirnos.  Era el mal al frente, montado en el anda del Nazareno moreno que llevaba con esfuerzo la cruz a cuestas. 

Ocho días más tarde, repetimos la historia con la procesión de Santa Inés, viendo alfombras y esperando el ingreso por el puente del Matasano, preocupados porque según información que corría entonces, el lunes 9 ocurriría un terremoto.   Bajamos al piso algunos chunches, y verificamos la posición de los muebles para salir corriendo en caso de actividad sísmica.    A quienes no me creían, les mostraba la fotografía del anuncio al frente del anda, como figura endemoniada o Judas leproso.   El anuncio del peligro no me permitió concentrarme, y la figura de la figura monstruosa persistió en mi conciencia.

No vino terremoto alguno, pero sí la pandemia.   El virus chino nos arrastró, encerró, modificó la vida y transformó.   Se perdió contacto social mientras se vigorizaba la tecnología, ingresando a una nueva era, donde la Inteligencia Artificial es la herramienta que transformará todas las profesiones y modos de vida.  Poco espacio queda para el asombro en el campo de la Literatura, cuando la tecnología lleva tanta ventaja.   Competir contra la IA es casi absurdo.

El desastre suspendió las actividades de la Semana Santa por dos años, y al tercero ya se animaron algunas hermandades a salir.   Para en el 2023 ya todo está normalizado, a pesar de las ausencias de quienes se fueron y la multiplicación ciudadana.

Este primer domingo pasado de cuaresma, acudimos a recibir y despedir la procesión de Santa Catarina, experimentando la emoción de siempre, que me revuelve lo más profundo cuando escucho la combinación de la banda, campanadas, bullicio de creyentes, llanto de bebés, mientras se desliza el Nazareno con el espejo azul de fondo del cielo despejado, sin nubes.   Esta vez, el elemento que más llamó la atención como posible referencia de época, fue el exceso de dorado, que denota riqueza y prosperidad con audacia y sin pena.    El templo de la imagen protectora también está en construcción, elevándose altivo y tradicional.   ¿Significará que hemos entrado a la era de lo grandes brillos y destellos?  El dorado podría ser la constante, indicando abundancia y bienestar, pero está por verse.  







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Méndez Vides

Escritor, ganador del Premio Latinoamericano de Novela Nueva Nicaragua 1986 y del Premio Centroamericano de Novela Mario Monteforte Toledo 1997. Autor de novela, cuentos y ensayos, y observador de la conducta humana.

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Author: Maria Suarez