El espejismo de la estabilidad cambiaria

La semana antepasada la agencia de negocios Bloomberg dio a conocer que el quetzal era la moneda más estable de América Latina, pues hace 20 años comprar un dólar costaba casi lo mismo (7.68 quetzales) que lo que cuesta actualmente (7.8).  Autoridades y diversos expertos difundieron ampliamente lo que consideraron una buena noticia, sin reconocer que se debía a las remesas y que esa estabilidad es negativa cuando la inflación aquí es más alta que en Estados Unidos.

 

¿Qué pasa cuando la inflación aquí es mayor que en Estados Unidos?  Significa que, con bienes y servicios producidos aquí cada vez más caros, resulta mejor importar desde Estados Unidos que consumir lo que el país produce.  La proliferación de centros comerciales con abundancia de productos importados lo ilustran con brutal claridad. También es difícil exportar a Estados Unidos, y los turistas encuentran que Guatemala cada vez está muy cara.

 

Cuando un país como Guatemala tiene una inflación más alta que en sus principales socios comerciales durante un período prolongado, como ha ocurrido en Guatemala, debiera favorecer una depreciación moderada y gradual de su moneda.  Lo han hecho otros países para evitar la competencia excesiva resultante de importaciones muy baratas.  Por ejemplo, la inflación fue más alta en México que en Estados Unidos hace algunos años, y frente a eso México permitió que el peso se depreciara.  Si ahora vamos a México podemos enorgullecernos de un quetzal “fuerte”, pero el costo de este espejismo es el intenso contrabando proveniente de nuestro vecino del norte.  Nos exporta desde alimentos frescos como huevos y mangos hasta servicios como la contratación de músicos.   

 

México permitió que el peso se depreciara gradualmente y así redujo la desventaja que resultaba de su mayor inflación inicial.  A pesar de la depreciación, que encareció sus importaciones, lograron reducir la inflación, menor a la guatemalteca el año pasado.  Lograron evitar el debilitamiento de su capacidad productiva sin alimentar una gran inflación.  Debiéramos aprender.  La relación entre el quetzal y el dólar no es un objetivo válido en sí mismo.  Hay que aprender a manejarla de manera cuidadosa para impedir un encarecimiento de nuestra producción al tiempo que se asegura una inflación baja.

 

Pero demos un paso más. ¿Cuál es la razón política por la que se mantiene el quetzal fijado al dólar?  Permite abaratar las importaciones.  Eso le conviene a la clase media urbana que trabaja en servicios y que consume mucho producto importado.  También favorece a los grandes empresarios que con un quetzal fuerte pueden obtener más dólares para sacar sus capitales del país.  Pero no le conviene a la gran mayoría de guatemaltecos, interesados en contar con empleos e ingresos truncadas por masivas importaciones baratas o por el modesto dinamismo de un turismo caro y de exportaciones con dificultades para competir en mercados internacionales.







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Juan Alberto Fuentes Knight

Economista, funcionario de organizaciones no gubernamentales, y político guatemalteco. Autor del libro «La Economía Atrapada». Fue Ministro de Finanzas de Guatemala y presidente de la junta de Oxfam International.

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Author: Maria Suarez