El Madrid llega tarde a la pelea por la Liga

En solo tres días, LaLiga agotó las 5.000 entradas gratuitas de la ‘watch party’ que celebró ayer en México con motivo del clásico. En la icónica Plaza de la República, junto al Monumento de la Revolución, el Barça-Madrid que echó la llave a la Liga recogía el testigo del Chivas-América, jugado en la madrugada del sábado al domingo. 2-4 ganaron las ‘águilas’ en el gran clásico mexicano. «El América es el Madrid. El equipo con más títulos y de mayor importancia, y el de mayor músculo económico. Chivas es el Barcelona, el eterno rival que quiere quitarle la corona», explicaban minutos antes del partido Jaume y Alejandro, los presidentes de las peñas azulgrana y blanca en Ciudad de México. Pantalla gigante de 12×16 metros, Morientes y Puyol como analistas de lujo y casi 30 grados en este último día de verano en el país centroamericano. Condiciones perfectas para un clásico que traspasa fronteras. Y sentimientos. Los 9.843 kilómetros de distancia entre Ciudad de México y Barcelona es lo de menos. Ancelotti llenaba su boca de chicles con el gol en propia puerta de Araujo. Encontró Vinicius una solución poco ortodoxa, pero igual de eficaz, para quitarse de en medio a su Kryptonita. 0-1. Noticia Relacionada El árbitro de ABC opinion Si Las polémicas arbitrales del clásico: De Burgos acertó al no mostrar la segunda amarilla a Nacho Martínez Montoro El partido queda marcado por el gol anulado al Madrid y la no expulsión del defensa del Real Madrid Courtois se había levantado con el pie derecho. Bueno, como casi siempre. Sostuvo al equipo antes y después del gol. Solo falta que Benzema coja de una vez el tono y ya estaría el Madrid del doblete, pero eso ahora mismo no parece cerca. Otro partido ‘out of context’ de Karim. Si fuera tenista, batiría récords de errores no forzados. Sergi Roberto le clavó los tacos en la rodilla a Nacho, pero De Burgos pidió calma. Un minuto después, le sacó amarilla al defensa blanco por aplicar el mismo método a Raphinha . Poco antes del descanso, se le reclamó una segunda que no era ni falta. El Camp Nou cantó ‘Así, así, así gana el Madrid’. La igualdad arbitral que buscaba el Barça con Negreira era esto. Victimismo y manipulación. Y veremos si más cosas. El empate de Sergi Roberto , en la bocina del descanso, pulsaba el botón de la cuenta atrás. 45 minutos para no decir adiós a la Liga en el Día del Padre. Demasiado temprano para pensar solo en la Champions. O no. Apostar contra el Madrid es hacer puenting con una cuerda de chicle. De la tormenta de chicles, Ancelotti pasó a los brazos cruzados y la ceja elevada. Sobre todo, cuando Rudiger le cedió un balón a Courtois con Lewandowski como sombra. A Gavi le dolía el codo, ese que casi le destroza la nariz a Carvajal . Fue justo antes de que Ancelotti agitara el árbol con Rodrygo y Mendy . Doble cambio que rompió el partido a ida y vuelta. La tendencia fue a más con la triple sustitución de Tchouaméni , Ceballos y Asensio en el 75. El gol de Asensio hacía justicia a la valentía de Ancelotti, pero la escuadra y el cartabón del VAR dijo que no. Negreira acariciaba su gatito en el sofá de casa. Kessié puso la guinda en el 91. El Madrid se despidió de la Liga en el Camp Nou, aunque realmente ya lo había hecho meses atrás.

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Author: Pablo Perez