La Knesset, o Parlamento israelí, ha aprobado este jueves una controvertida ley que busca modificar las condiciones de recusación del cargo de primer ministro, para evitar que Benjamin Netanyahu sea suspendido en el marco de los procesos penales abiertos en su contra por corrupción. La medida ha sido aprobada en la Cámara con 61 votos a favor y 47 en contra, tras una larga sesión parlamentaria que se ha alargado hasta las primeras horas del jueves, y es su tercera y última lectura antes de hacerse efectiva. La oposición había solicitado numerosos cambios en la propuesta de ley, al considerarla «hecha a medida» de los problemas judiciales a los que se enfrenta Netanyahu, informa ‘The Times of Israel’. Previendo que la sesión se alargaría, los partidos pactaron imponer un límite máximo de 16 horas de discusión, que se ha alargado hasta ese máximo después de comenzar el miércoles por la tarde. El líder de la oposición, Yair Lapid, criticó la aprobación de la ley y a los miembros de la coalición, a los que acusó de comportarse como «ladrones en la noche» que «aprobaron una ley personal, obscena y corrupta contra un rumor infundado sobre una posible recusación». Noticia Relacionada estandar No La reforma judicial de Netanyahu divide al Ejército Mikel Ayestaran El tema es tan grave que toda la oposición, en lugar de usarlo como arma arrojadiza contra el Gobierno, se unió para pedir a los reservistas que cumplan con su deber La medida, que el lunes 13 de marzo fue aprobada por el Comité de Constitución, Ley y Justicia de la Knesset, se presentó en respuesta a una petición por parte de una ONG que solicita al Tribunal Supremo de Israel que declare a Netanyahu no apto para el cargo de primer ministro por «conflicto de intereses» al impulsar reformas legales del sistema judicial mientras hay abiertos procesos penales en su contra. La enmienda propuesta a la Ley Básica, que es la que fija los términos de la recusación, eliminaría la facultad de la Justicia israelí para dictaminar decisiones sobre la suspensión de un primer ministro y facultaría al Gobierno para hacerlo con un voto mayoritario de tres cuartas partes. Desde hace semanas, las calles de Israel se han llenado de manifestantes contra la reforma judicial que el Gobierno de Netanyahu ha propuesto. En ella, buscan limitar los poderes de la Corte Suprema que, según los críticos, socavan la independencia judicial y amenazan la democracia. La semana pasada, Netanyahu rechazó la propuesta de reforma judicial alternativa del presidente del país, Isaac Herzog. «Las secciones clave del plan que presentó solo perpetúan la situación existente y no brindan el equilibrio requerido a las autoridades israelíes. Esta es la desafortunada verdad», escribió Netanyahu en Twitter.