El mapa de los principales índices bursátiles europeos se tiñó de rojo este viernes tras el golpe inicial que encajó el Deutsche Bank en la bolsa alemana, que llegó a rondar el 14% en las primeras horas del día y que contagió a todo el sector bancario europeo azuzando los fantasmas de la crisis financieros tras los traumáticos episodios de los rescates al Silicon Valley Bank y la compra de Credit Suisse por parte del UBS. Finalmente, aunque el ajuste fue menos grave del inicial, la incertidumbre sobre el devenir en las próximas jornadas acrecenta los temores de los inversores. Finalmente, la bolsa alemana, el Dax , cerró el viernes con una caída del 1,66%. Aquí, el Deutsche Ban k registró al final de la jornada una caída del 8,53%, entre dudas sobre su capacidad para abordar los compromisos de deuda y sobre la viabilidad de parte de su negocio de banca de inversión. Aquí, Commerzbank se llevó también un ajuste notable, de 5,45 puntos porcentuales. Este escenario es el que abrió durante toda la jornada el grifo de las pérdidas en los índices europeos, arrastrados por el negocio bancario. España e Italia fueron los países más perjudicados. Mientras que el Ibex 35 cayó un 1,98% el FTSE MIB perdía 2,23 puntos porcentuales. «Un tema importante sería decir que Deutsche Bank lleva tiempo considerado un banco no tan robusto, en particular siempre han existido dudas sobre su negocio de banca de inversión, un ejemplo paradigmático son las ‘Autocalls’, que necesitan modelos de valoración complejos (como Heston Stochastic Volatility Model) y pueden tener oscilaciones de valor debido a esta incertidumbre en la valoración», señala Enrique Reina , socio de la consultora financiera Accuracy.