España lo deja todo para el último día

Una sensación agridulce recorre el centro de operaciones en Estambul de la delegación española en el Europeo en pista cubierta, de vacío después de las dos primeras jornadas después de escaparse por los pelos las dos grandes opciones de medalla del sábado. Esther Guerrero , en el 1.500, y Óscar Husillos , en el 400, acabaron sus carreras con esa sonrisa forzada a la que obliga un cuarto puesto. A un paso del podio, pero a la vez lejísimos. Como quiera que el día anterior ocurrió lo mismo con Jesús Gómez (1.500) , las grandes opciones que se apuntaban hasta llegar hasta este momento se han perdido todas. Toca pensar ya en la jornada final y en las muchas opciones que tiene aún España para igualar, e incluso superar la actuación de hace dos años en Torun, saldada con un total de cinco metales: un oro, dos platas y dos bronces. Noticia Relacionada Atletismo estandar No Ingebrigtsen hace la mitad del trabajo Javier Asprón El noruego se impone con solvencia en el 1.500 pese a la oposición del británico Gourley. Cuarto puesto de Jesús Gómez Esther Guerrero (Banyoles, 33 años) estuvo con las mejores hasta el final en el 1.500, pero le faltaron fuerzas en los metros finales. Se quedó a 80 centésimas del bronce y logró su mejor marca personal (4:04.86). Ganó la británica Laura Muir, la gran favorita. Justo después, Husillos (Palencia, 29 años) asistió a la exhibición de Karsten Warholm, su sucesor como campeón continental en el 400. El noruego falló en su intento de récord de Europa, pero demostró un dominio abrumador. El español se vio perjudicado por salir desde la calle dos, y al coger la calle libre ya se vio que tendría difícil alcanzar el podio. «Pensaba que podía recoger algún cadáver por el camino, pero no ha podido ser», se lamentaba después. Toca pensar y aplicarse, entonces, en la jornada final. España fía todo su éxito o fracaso a unas pocas horas. En orden cronológico, la primera opción llegará bien temprano. Jaime Guerra saltará en la final de longitud desde las 8.12 horas. Pasó a la final con un mejor salto de 7,99 metros, el cuarto mejor de todos los participantes. Pero este año ya ha acreditado 8,08. La gran pasarela llegará por la tarde. Habrá una segunda oportunidad para Husillos en el 4×400. La pena es que Iñaki Cañal y Manuel Guijarro, dos de los fijos, no serán de la partida al caer lesionados durante este Europeo. Junto al finalista del 400 estarán Lucas Búa, el cuarto integrante original, y los dos suplentes, los jóvenes Markel Fernández y David García Zurita. Más difícil, pero no imposible, lo tiene Jorge Ureña, séptimo tras las cuatro primeras pruebas del heptatlón. Cerrará su participación con tres pruebas que le pueden acercar al podio: 60 vallas, pértiga y el 1.000. Y tras el granadino, llegará el momento estelar de Jakob Ingebrigtsen y Adel Mechaal en el 3.000. El noruego busca un nuevo doblete tras ganar el viernes en el 1.500; y el español aspira a la excelencia de poder derrotar a un atleta cada vez más extraterrestre. Adrián Ben, fantástico en la semifinal, y Lorea Ibarzábal, son las opciones en las dos finales de 800. Y la traca final llegará en la carrera que echará el cierre a los campeonatos, unos 60 vallas en los que Enrique Llopis aspira al título y al récord nacional en solitario. Muchas opciones aún por concretar. Quizás después vuelvan a lamentarse las muchas ausencias del equipo nacional en estos campeonatos. Femke Bol, sobrada Junto a Warholm, brilló también en el 400 femenino la neerlandesa Femke Bol . Como en el caso del nórdico, también se esperaba más de ella después de fulminar el récord del mundo hace apenas dos semanas en su país (49.26). En la final de Estambul se quedó en 49.85, por delante de su compatriota Lieke Klaver. El otro doblete se vivió en los 60 masculinos, donde el italiano Samuele Ceccarelli (6.48) derrotó al campeón olímpico Marcell Jacobs por dos centésimas.

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Author: Pablo Perez