A lo largo de la historia la mujer y su sexualidad siempre han estado vinculadas al poder. Desde los tiempos más remotos, con las hetairas, geishas, cortesanas, o en estos tiempos, con las llamadas ‘damas de compañía’, o las ahora tristemente célebres, ‘muñecas de la mafia’, que llegan a los bordes del poder, político-económico, como influencer o después de un casting para algún certamen de ‘miss’ en su pueblo, provincia o país.