La Comisión Europea ha decidido formalmente poner fin a la «manga ancha» sobre el gasto público que se ha mantenido desde el inicio de la pandemia primero y la invasión de Ucrania después. El vicepresidente económico Valdis Dombrovskis y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni , lo han confirmado a la hora de presentar su propuesta de nuevas reglas fiscales. Eso significa que los países deberán tener en cuenta la necesidad de controlar el déficit público a partir de los programas presupuestarios que deberán enviar a Bruselas el mes que viene. En el próximo Consejo Europeo, el día 23, los dirigentes de los países miembros discutirán esta versión reformada de las reglas del Pacto de Estabilidad que ha diseñado la Comisión para que se apliquen en el futuro y que prevén más flexibilidad a la hora de acotar los límites de gasto (siempre que se justifique por ser inversiones en defensa o en transición energética) pero también vuelve más automáticas las posibles sanciones.